sábado, 23 de julio de 2016

Planificar en pareja

Planificar para lo mejor, estar listos para lo peor
Aunque cuando uno se enamora apuesta todas sus energías a proyectar lo mejor para ambos, las estadísticas demuestran que no siempre funciona. Las rupturas, separaciones, el divorcio o la viudez pueden ser situaciones bastante difíciles no sólo para el corazón, sino también para el bolsillo. Poner en claro qué pasaría ante la disolución de la pareja o la pérdida de uno de sus miembros es también una forma de cuidarse y respetarse mutuamente. Lo ideal es charlar estas cuestiones y tomar decisiones cuando están bien en la relación y en buen estado de salud porque si los vínculos se tensan o alguno enferma, la capacidad de decisión se ve muy afectada por los sentimientos que acompañan estas situaciones. Aunque no suene muy lindo, es un buen paso charlar sobre la división de activos, responsabilidades en común, mudanza, tenencia y sostén de los hijos si los hubiera, testamentos, beneficiarios de seguros de vida, etc.