domingo, 24 de julio de 2016

Ordena tu dinero

Ordena tu dinero

¿Alguna vez te frustraste haciendo cola para pagar un impuesto? ¿o sentiste que no calculaste bien tus gastos y no llegás a fin de mes? ¿Te olvidaste de pagar una factura o aporte y luego llegó con enormes intereses? Organizar nuestras cuentas es algo que produce fiaca, pero una vez hecho, ahorrarás mucho tiempo y problemas
Home Banking: este servicio, que ofrecen todos los bancos, permite ejecutar transacciones bancarias por internet. Para acceder a él hay que generar un usuario, una clave para operaciones bancarias y solicitar una tarjeta de coordenadas. Las medidas de seguridad varían según el banco, pero puede acercarse al suyo y consultar.
Su nombre viene de la posibilidad de hacer transacciones desde la casa (Home) y no tener que asistir personalmente a un banco (Bank). Generalmente con un servicio de Home Banking se pueden hacer consultas de saldo, movimientos de cuenta, transferencias, pago de impuestos y servicios, inversiones (suscripciones a fondos comunes, compra y venta de acciones, constitución de plazos fijos), solicitud y aprobación de créditos, seguimiento y pago de los consumos de la tarjeta de crédito asociada a la cuenta.
-Apps: en el celular tenemos aplicaciones para redes sociales, transportes, música, mapas y juegos. ¿Por qué no tener una para controlar gastos diarios? Hacer el ejercicio de registrar los llamados gastos hormiga, nos permitirá tomar dimensión de cuánto acumulan estos en el mes. Si bien hay aplicaciones muy sofisticadas, recomiendo las más sencillas, sino su complicado uso generalmente hace abandonar el registro. Yo actualmente uso Spending Tracker, y anteriormente usaba Gastos Diarios.
-Invertir Virtualmente: si bien los bancos permiten realizar inversiones desde Home Banking, existen también otras opciones a las que podemos acceder y controlar desde la comodidad de nuestra computadora. Tal es el caso de agentes bursátiles online (como por ejemplo: Portfolio Personal o Invertir Online) o empresas de Finanzas Colaborativas que permiten realizar inversiones en créditos entre personas.
Tarjeta de crédito. Útil bien controlada, desastrosa para los compulsivos. ¿Un diagnóstico rápido para saber si estás haciendo un buen uso de ella?: la cuota mensual que pagás es menor a un 15% de tu ingreso.
Recomiendo llevar una anotación (en una planilla de Excel, en una app o en una libretita) de las compras realizadas con la tarjeta para que los saldos no sorprendan cuando llega el resumen. Es importante registrar qué y dónde se compró, monto total de la compra, fecha de la transacción, cantidad de cuotas, valor de las cuotas, y por ende, fecha de finalización de las mismas. Esto nos permite ver el monto acumulado mensual y no caer en la necesidad de refinanciar el saldo porque no lo teníamos previsto. También nos sirve para controlar cuándo nos estamos excediendo o llegando al límite.